La normativa española más cerca de unos inmigrantes con cada vez menos tiempo libre
Para fomentar el conocimiento de las leyes entre la población inmigrante de la región, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, la presidenta de la Fundación Wolters Kluwer, Rosalina Díaz Valcárcel, y el presidente de la Fundación Cremades & Calvo-Sotelo, Javier Cremades García presentaron la pasada semana los cursos Conoce tus leyes.
Todo parte de la Consejería de Inmigración y Cooperación con el objetivo de favorecer la integración de los muchos inmigrantes que llegan a la Comunidad de Madrid. Se trata de que sepan los rasgos esenciales de la normativa que rige la convivencia en España, los organismos públicos que nos representan etc. Evidentemente, la cuestión no es que sepan todo el Derecho español, pero sí de que conozcan a grandes rasgos el marco legal en el que, a partir de su llegada a la Península, se van a tener que desenvolver. Sencillamente, conocer para respetar, ya que gran parte de la normativa y costumbres de sus países de origen es distinta a la que aquí tenemos. Esta iniciativa se desarrollará en los 17 Centros de integración y Participación (CEPIS) del Gobierno regional a partir de febrero del próximo 2009.
Sin tiempo
No hay duda de que proyectos como este se echaban de menos pero la pregunta que se hacen muchos inmigrantes surge pronto. ¿De dónde sacan los interesados el tiempo para poder asistir a los cursos? Este cuestión se plantean Persia y Cati, dos trabajadoras en una empresa de limpieza. La primera lleva en España dieciséis años y es de la República Dominicana, la segunda hace ya siete años que vino desde Perú. Poco o casi nada saben de unas leyes españolas que también son su leyes."Estoy un poco confundida con este tema", reconoce Persia, para quien estos cursos son una buena idea y se apuntaría dependiendo del poco tiempo del que dispone. Y es que el día a día de estas mujeres está dedicado sólo al trabajo. Persia se levanta pronto, como cualquier español. A las 6.40 horas sale desde su casa, situada en la zona de Atocha, hacia El Retiro, donde realiza su primer trabajo de limpiadora. De allí toma el rumbo a la Glorieta de Quevado, para finalizar su jornada en un punto "más cercano", Las Rozas. Finalmente, llega a casa a las 22.30 de la noche. Eso de lunes a viernes, a lo que hay que añadir varios sábados al mes en los que cuida a un niño. Por tanto, sólo le quedan los domingos para poder estar con los suyos.
Sin quitar importancia a este proyecto, la pregunta a ante esta situación es clara. ¿En qué momento van a tener tiempo libre para poder asistir a estos cursos que les acerquen a nuestras normas, que a su vez les permitan convivir mejor?
Texto y fotos: Israel Revilla Canora
Me gustado mucho esta noticia. Como peruana que soy es de gran interés para mí. gracias a la gente que lucha porque la integración de los inmigrantes sea una realidad ya!
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