CSF se asoma en esta ocasión a la ventana de UNICEF para conocer a través de Karmele Saiz, técnico de cooperación y miembro del Comité español, cuáles son las prioridades que se marca este organismo que lucha desde hace más de cincuenta años para garantizar los derechos de la infancia
¡Por fin! ¡Menos de 10 millones de niños menores de cinco años mueren en el mundo cada año! Con este sorprendente dato abría hasta hace unas semanas la página de UNICEF. Según lo plantean, es una buena cifra, pero no hay que olvidar que detrás de la estadística está una lamentable realidad que en el siglo XXI continúa ahí, casi de manera perenne, casi como el aire que respiramos y que, a diferencia de la reciente crisis económica contra la que todos los gobiernos luchan, aportando miles de millones de euros, lleva muchos, muchos años y contra ella no se destinan tantos fondos. Según esta agencia internacional, serían necesarios sólo 700 millones de euros para cubrir las necesidades de niños y niñas afectados por situaciones de emergencia en 36 países. ¿Han leído o escuchado que se organice una conferencia mundial para establecer un plan de acción, o que los estados "inyecten" alguna cantidad extra para solventar los dramas que ahogan a tantos pequeños?
Para luchar contra las cientos de calamidades que afectan a la infancia en todo el mundo UNICEF, la agencia creada por la Asamblea de Naciones Unidas en 1946, combate día a día con el objetivo de garantizar el cumplimiento de los derechos del niño.
CSF: ¿Cómo trabaja UNICEF en el siglo XXI?
Karmele: “No creemos en la caridad, sino en un desarrollo sostenible. Los años anteriores se ha creado gente pasiva, la caridad no es la solución. El objetivo es el bienestar de los niños y de las madres, asegurar la cobertura de sus necesidades básicas; acceso y cuidados sanitarios, alimentación, acceso a agua potable, higiene que permita combatir las enfermedades. En cuanto al niño, que tengan una buena educación, que accedan a la enseñanza primaria, luchar contra la explotación y el maltrato apoyando a la infancia que se encuentra en la situación más difícil. Estos puntos los llevamos a cabo mediante las oficinas del terreno que ejecutan los proyectos”.
CSF: Podrías concretar ¿qué es eso de desarrollo sostenible?
Karmele: “Quiero decir que con acciones puntuales no se consigue el desarrollo. Lo he podido comprobar en África. Si a una persona de allí no le formas y le conciencias de la experiencia en su propio país y de que a su vez forme a otros, lo que se consigue es gente que quiere dinero fácil pero sin desarrollo. Nosotros hacemos un desarrollo técnico externo para que entiendan que no han de depender de UNICEF sino que, mediante nuestra experiencia y orientación, deben involucrarse desde abajo, desde las pequeñas comunidades hasta las altas esferas de los gobiernos implicando a todos las clases sociales.
CSF: ¿Cuáles son los objetivos principales que os marcáis?
Karmele: “Nuestros campos de acción esenciales se basan en cinco prioridades cimentados en los Objetivos del Milenio a desarrollar hasta el 2015. La supervivencia y desarrollo del niño; la educación básica, haciendo hincapié en la igualdad de género; el sida; la protección de la infancia contra la violencia, explotación y malos tratos, y la quinta prioridad es la promoción de políticas y asociaciones a favor de los derechos del niño”.
CSF: ¿Qué acciones lleváis a cabo sobre el terreno?
Karmele: “Trabajamos con mujeres y niños en situaciones de emergencia prolongada, normalmente en países con conflictos armados que se suceden de manera continuada. También en casos de desastres y epidemias. En este sentido, para el 2009 las necesidades preferentes son la nutrición y la salud; de los fondos recibidos, el 38% están destinados a estos campos. El 22% van para agua y saneamientos y el resto se destina a educación. Esta labor la relizamos en 158 países pero de forma más concreta será en 36 de ellos donde tendremos más presencia, sobre todo en África y Latinoamérica. Lo que pretendemos es reducir el riesgo de esos desastres y fortalecer a nuestros aliados, normalmente con otras agencias de Naciones Unidas y algunos grupos nacionales".
CSF: ¿Contáis con el apoyo de los gobiernos habitualmente?
Karmele: “Trabajamos en países que han ratificado la Convención de los Derechos del Niño y la eliminación de la discriminación contra la mujer y, en teoría, están obligados a colaborar. Lo primero es firmar un plan anual de acción conjunta donde ellos se comprometen a desarrollar los programas quinquenales o de cuatro años que se establecen para luego desarrollarlos”.
CSF: Hay casos que se han agravado con el aumento de los conflictos armados, como en Gaza. ¿Cómo está allí la situación?
Karmele: “Allí llevamos a cabo una acción inmediata de agua y saneamiento. Intentamos asegurarnos de que la población tenga acceso a este bien, debido a que con el conflicto han sido dañadas muchas depuradoras. Además intentamos normalizar la vida, instalamos tiendas para apoyar la rehabilitación de escuelas porque en estos momentos es fundamental allí la recuperación psicosocial”.
CSF: ¿Qué frentes tiene abiertos UNICEF España?
Karmele: Entre otros, en Angola luchamos para prevenir el sida. La esperanza de vida allí es de 37 años, por eso nos centramos en evitar la transmisión de madre a hijo, adaptar los tratamientos pediátricos a los niños, intentar prevenir las infecciones entre adolescentes y proteger a los niños infectados para que no se les margine. En Latinoamérica estamos llevando a cabo un proyecto de mejora de la calidad educativa, sobre todo entre la población indígena. En Perú casi cuatro millones de personas se encuentran en una situación de pobreza extrema, de los que 2 millones son niños. Solo un 11% de los niños tienen acceso a una educación intercultural que es necesaria ya que existen 25 lenguas. En Mauritania he llevado personalmente un proyecto contra la mutilación genital femenina que luchaba contra un 80% de mujeres mutiladas en el medio rural. Es muy complicado porque nos costó bastante romper la barrera del tabú, llegando a las poblaciones con diferentes etnias y hemos conseguido hace unas semanas que el Gobierno y los imanes hicieran una declaración oficial de lucha contra esta práctica. Por último, en Níger luchamos contra la vulnerabilidad de la infancia, sobre todo en niños de la calle. Este país es el segundo más pobre del mundo y les afecta directamente a ellos. Intentamos concienciar a las familias y a las autoridades sobre este problema y asegurarnos que el niño vuelva a casa. Intentamos reinsertar al niño en su familia para que tenga un desarrollo normal.
CSF: ¿Cuál es el secreto para mejorar la vida de los niños en el mundo?
Karmele: “La concienciación y, sobre todo, la educación, son pilares básicos porque mejoran la vida. Este último proporciona medios para un desarrollo sostenible. Una niña educada, cuando sea mujer, mejorará su salud y la de su hijo, con lo que podrán salir del círculo de la pobreza”.
CSF: ¿Cómo pueden las personas colaborar con vosotros?
Karmele: Sobre todo mediante el voluntariado. Animo a todos a que se unan a UNICEF mediante la red de comités autonómicos. La gran mayoría de nuestra fuerza principal es el voluntariado y gracias a ellos sacamos adelante muchas actividades a nivel nacional.
CSF: ¿Cómo trabaja UNICEF en el siglo XXI?
Karmele: “No creemos en la caridad, sino en un desarrollo sostenible. Los años anteriores se ha creado gente pasiva, la caridad no es la solución. El objetivo es el bienestar de los niños y de las madres, asegurar la cobertura de sus necesidades básicas; acceso y cuidados sanitarios, alimentación, acceso a agua potable, higiene que permita combatir las enfermedades. En cuanto al niño, que tengan una buena educación, que accedan a la enseñanza primaria, luchar contra la explotación y el maltrato apoyando a la infancia que se encuentra en la situación más difícil. Estos puntos los llevamos a cabo mediante las oficinas del terreno que ejecutan los proyectos”.
CSF: Podrías concretar ¿qué es eso de desarrollo sostenible?
Karmele: “Quiero decir que con acciones puntuales no se consigue el desarrollo. Lo he podido comprobar en África. Si a una persona de allí no le formas y le conciencias de la experiencia en su propio país y de que a su vez forme a otros, lo que se consigue es gente que quiere dinero fácil pero sin desarrollo. Nosotros hacemos un desarrollo técnico externo para que entiendan que no han de depender de UNICEF sino que, mediante nuestra experiencia y orientación, deben involucrarse desde abajo, desde las pequeñas comunidades hasta las altas esferas de los gobiernos implicando a todos las clases sociales.
CSF: ¿Cuáles son los objetivos principales que os marcáis?
Karmele: “Nuestros campos de acción esenciales se basan en cinco prioridades cimentados en los Objetivos del Milenio a desarrollar hasta el 2015. La supervivencia y desarrollo del niño; la educación básica, haciendo hincapié en la igualdad de género; el sida; la protección de la infancia contra la violencia, explotación y malos tratos, y la quinta prioridad es la promoción de políticas y asociaciones a favor de los derechos del niño”.
CSF: ¿Qué acciones lleváis a cabo sobre el terreno?
Karmele: “Trabajamos con mujeres y niños en situaciones de emergencia prolongada, normalmente en países con conflictos armados que se suceden de manera continuada. También en casos de desastres y epidemias. En este sentido, para el 2009 las necesidades preferentes son la nutrición y la salud; de los fondos recibidos, el 38% están destinados a estos campos. El 22% van para agua y saneamientos y el resto se destina a educación. Esta labor la relizamos en 158 países pero de forma más concreta será en 36 de ellos donde tendremos más presencia, sobre todo en África y Latinoamérica. Lo que pretendemos es reducir el riesgo de esos desastres y fortalecer a nuestros aliados, normalmente con otras agencias de Naciones Unidas y algunos grupos nacionales".
CSF: ¿Contáis con el apoyo de los gobiernos habitualmente?
Karmele: “Trabajamos en países que han ratificado la Convención de los Derechos del Niño y la eliminación de la discriminación contra la mujer y, en teoría, están obligados a colaborar. Lo primero es firmar un plan anual de acción conjunta donde ellos se comprometen a desarrollar los programas quinquenales o de cuatro años que se establecen para luego desarrollarlos”.
CSF: Hay casos que se han agravado con el aumento de los conflictos armados, como en Gaza. ¿Cómo está allí la situación?
Karmele: “Allí llevamos a cabo una acción inmediata de agua y saneamiento. Intentamos asegurarnos de que la población tenga acceso a este bien, debido a que con el conflicto han sido dañadas muchas depuradoras. Además intentamos normalizar la vida, instalamos tiendas para apoyar la rehabilitación de escuelas porque en estos momentos es fundamental allí la recuperación psicosocial”.
CSF: ¿Qué frentes tiene abiertos UNICEF España?
Karmele: Entre otros, en Angola luchamos para prevenir el sida. La esperanza de vida allí es de 37 años, por eso nos centramos en evitar la transmisión de madre a hijo, adaptar los tratamientos pediátricos a los niños, intentar prevenir las infecciones entre adolescentes y proteger a los niños infectados para que no se les margine. En Latinoamérica estamos llevando a cabo un proyecto de mejora de la calidad educativa, sobre todo entre la población indígena. En Perú casi cuatro millones de personas se encuentran en una situación de pobreza extrema, de los que 2 millones son niños. Solo un 11% de los niños tienen acceso a una educación intercultural que es necesaria ya que existen 25 lenguas. En Mauritania he llevado personalmente un proyecto contra la mutilación genital femenina que luchaba contra un 80% de mujeres mutiladas en el medio rural. Es muy complicado porque nos costó bastante romper la barrera del tabú, llegando a las poblaciones con diferentes etnias y hemos conseguido hace unas semanas que el Gobierno y los imanes hicieran una declaración oficial de lucha contra esta práctica. Por último, en Níger luchamos contra la vulnerabilidad de la infancia, sobre todo en niños de la calle. Este país es el segundo más pobre del mundo y les afecta directamente a ellos. Intentamos concienciar a las familias y a las autoridades sobre este problema y asegurarnos que el niño vuelva a casa. Intentamos reinsertar al niño en su familia para que tenga un desarrollo normal.
CSF: ¿Cuál es el secreto para mejorar la vida de los niños en el mundo?
Karmele: “La concienciación y, sobre todo, la educación, son pilares básicos porque mejoran la vida. Este último proporciona medios para un desarrollo sostenible. Una niña educada, cuando sea mujer, mejorará su salud y la de su hijo, con lo que podrán salir del círculo de la pobreza”.
CSF: ¿Cómo pueden las personas colaborar con vosotros?
Karmele: Sobre todo mediante el voluntariado. Animo a todos a que se unan a UNICEF mediante la red de comités autonómicos. La gran mayoría de nuestra fuerza principal es el voluntariado y gracias a ellos sacamos adelante muchas actividades a nivel nacional.
Texto: Israel Revilla Canora
Fotos: UNICEF
Me encanta la frase alentadora con la que comienza el artículo. A pesar de la triste desgracia que supone la muerte de 10 millones de niños al año, la reducción de esa cifra es una noticia esperanzadora. Creo que ese debe ser el espíritu con el que debemos enfocar nuestras vidas, sobre todo en estos momentos; por eso siempre viene bien que nos lo recuerden. Gracias
ResponderEliminarLa de los Mares del Sur