Según la revista New Scientist, al menos diez especies extinguidas podrían volver a la vida tras haberse recuperado parte de su ADN, una posibilidad que se ha ido barajando con más fuerza desde que en los primeros años de la década de los noventa saliera a la luz la novela de Michael Crichton, Jurassic Park.
Queda ya lejos el año 1990 en el que el escritor Michael Crichton publicó la novela Jurassic Park, libro que sirvió para que Steven Spielberg consiguiera hacer de la ficción una "realidad", consiguiendo que cobrasen vida seres que están estinguidos desde hace millones de años. Y es que las primeras imágenes de esta cinta causaron impacto y el director norteamericano y su Industrial Light & Magic obtuvieron tres Oscar. Desde ese momento, el mundo miró a la ciencia para saber si es cierto que la técnica que explicaba la novela por la que se podía devolver a la vida a esos extraños e interesantes, seres sería posible.
Según los expertos, la clave está en la secuencia del ADN. Los científicos han ido desarrollando técnicas para dar con esa pista en relación con diferentes seres vivos, pero los obstáculos son diversos. El primero de ellos es encontrar los restos fósiles que permitan obtener el ADN, el segundo es cómo, una vez descifrado, se consigue engendrar un ser vivo partiendo de la base de una secuencia de datos. Es evidente que obtener óvulos de especies parecidas es factible, lo que no parece tan claro, a día de hoy, es encontrar la manera de obtener el esperma de la cadena genética.
10 especies, más cerca
La ciencia ha avanzado y quizá el punto de inflexión para que un futuro Parque Jurásico sea una realidad es haber completado la secuenciación del genoma completo de un Mamut, como así se anunció en noviembre de 2007. Gracias a los restos encontrados congelados en Siberia se obtuvo el carnet de identidad de un ejemplar extinguido hace 3.500 millones de años.
La revista científica New Scientist publicó recientemente una selección de diez especies que podría revivir ya que parte de su ADN ha sido ya descifrado. Entre ellas destaca nuestro pariente, el Neandertal, de quien se espera que este año se anuncie su secuenciación completa. También es posible que el "gatito" más grande de todos los tiempos, el dientes de sable, pudiera hacernos compañía. Los ejemplares mejor conservados se han encontrado cerca de Los Ángeles, en unos agujeros de alquitrán de los que no ha sido fácil extraer el ADN. Además, el Gliptodonte, ser parecido al armadillo gigante que habitó en América del Sur hace 11.000 años; el Dodo, un ave no voladora de las Islas Mauricio, en el océano Índico que desapareció en el siglo XVII; el Perezoso gigante, de cuatro toneladas de peso y del que se ha logrado recuperar parte de su ADN; los Moa, aves no voladoras de Nueva Zelanda extingidas en el 1400 por la caza de los maories y cuyos abundantes restos de huesos y huevos ayudarán a a conocer su secuencia, o el Arce irlandés, un ciervo gigante de hace 7000 años, son algunos de los ejemplos.
Sin duda se está avanzando pero es difícil que un parque de atracciones de dinosaurios sea factible. Por el momento, para los amantes de este tema lo más parecido a Jurassic Park es el Museo Estadounidense de Historia Natural (American Museum of Natural History), la mayor colección de restos de estos increíbles animales que existe en el mundo. Para los visitantes de la gran Nueva York, este edificio neogótico es lugar de obligada parada (gratuita) y como anfitrión, un enorme Brachiosaurus (cuello largo) dará la bienvenida a los curiosos que se acerquen a esta institución ubicado en pleno Manhattan y fundado en 1.869 por el presidente Theodore Roosevelt. Con cuatro pisos y más de 1.200 empleados, este edificio da para al menos dos días de visita, aunque con rotundidad es la planta cuarta, la que nos hace estar ya, en ése anhelado Parque Jurásico que tanto gusta a niños y mayores. ¡Disfrútenlo!
Texto y Foto: Israel Revilla Canora
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