martes, 24 de febrero de 2009

Crepúsculo, renace la pasión por los vampiros
La escritora norteamericana Stephenie Meyer, como ya lo hiciera J. K. Rowling con Harry Potter, ha vuelto a lograr que miles de jovenes y los que no lo son tanto, disfruten del placer de leer y se sientan atraídos por la historia del vampiro Edward, enamorado de una mortal, Bella
Me refiero a la saga vampírica compuesta por cuatro libros: Crepúsculo, Luna Nueva, Eclipse y Amanecer. Los que no conociamos esta serie de novelas, el estreno de la película el pasado mes de diciembre, nos ha dado la oportunidad de vivir lo que probablemente sea la historia de amor "interracial" (por decirlo de alguna manera) entre adolescentes más intensa de los últimos años. Es un relato de vampiros, pero sobre todo, una historia de amor y emoción, de locura y pasión, y es también la siempre repetida lucha del bien y del mal. Edward ama a Bella con locura, con una ardiente pasión que enciende en él su sed de sangre. Sabe que la ama, pero al mismo tiempo, desconoce si podrá controlar sus instintos más perversos cuando está con ella.
Creo que la novela gusta porque, una vez más, nos demuestra que el amor todo lo puede. Incluso cuando se trata de vampiros. Edward, (que en realidad nació en 1901 aunque aparente 17 años), afronta una dura lucha entre su lado más humano, que aflora gracias al amor que siente y su lado vampiro, atrapando al lector con frases como “¿Les has dicho a alguien que hoy pasaras el día conmigo? Es que quiero tener algún incentivo para traerte de vuelta” , nos hiela la sangre y, a la vez, nos sentimos contagiados por la fuerte atracción que experimenta la protagonista (creo que a todas nos hubiera encantado haber conocido a un Edward Cullen en el instituto). ¿Quién no desearía un novio siempre pendiente de ti, siempre atento, salvándote de cualquier peligro y entregado con esa pasión y dulzura? Y además guapo.
Para más inri, los Cullen representan mejor que nadie la ética y los valores humanos por desgracia tan olvidados hoy en día. El padre, Carlisle, es un cirujano de primera que prefiere vivir en un modesto pueblo como es Forks cuando podría vivir lujosamente en cualquier otro lugar. Los hijos se comportan de manera intachable, tanto en la escuela como fuera de ella. Todos ellos han tenido que superar su deseo de sangre humana y sustituirla por la de animales, ya que como afirma Edward “no quiero ser un mostruo”, aún con todo, eligen zonas superpobladas para sus “cacerías” para no “causar un impacto medioambiental desfavorable”. Una vez más hasta los vampiros dan ejemplo.
Stephenie Meyer, un ama de casa que vive con su marido y sus tres hijos en Phoenix (Arizona), explica en su web como la historia le vino a la mente mientras dormía y, al despertar, no se la podía quitar de la cabeza (será que la soñó por aquello de que los vampiros salen de noche). Meyer es, por supuesto, una fan del Drácula de Bram Stoker; pero también es una apasionada de las novelas de Jane Austin y Emilie Brontë, como Orgullo y Prejuicio, Sentido y Sensibilidad o Cumbres Borrascosas (a quien cita varias veces en el libro), y ha sabido conjugar con gran acierto una moderna versión del mito del vampiro adaptándolo a nuestra realidad social. Crepúsculo ha creado un fenómeno y ha lanzado a la fama a sus protagonistas (sobre todo Robert Pattinson quien ya intervino en Harry Potter y hoy convertido en nuevo ídolo juvenil). La primera película ha sido un éxito en taquilla y en marzo comienza el rodaje de la segunda, Luna Nueva, que esperaremos con ansia su estreno previsto para noviembre de 2009.


Texto: Ana Rubio

lunes, 23 de febrero de 2009


Leonardo Dicaprio, el ecologista que sobrevuela el Oscar
Una vez más, el actor estandarte de Martin Scorsese, se ha vuelto a ir de vacío este año en los más importantes galardones del cine otorgados en Los Ángeles.

Atrás ha quedado ya la 81 edición de los Oscar -marcada por la nota española, en este caso de la mano de una bella Penélope Cruz- con los triunfos más o menos esperados, las decepciones cantadas y los grandes olvidados como categoría oculta en estos célebres premios. Entre otros, quizá uno de los fieles representantes en este tácito galardón, sea Leonardo Wilhem DiCaprio (Los Angeles,11 de noviembre de 1974), abonado ya a las quinielas previas,por enésima vez,no fue tan siquiera nominado por su película Revolutionary Road. Y no es porque sus fans y no tan fans en todo el mundo no pidan a gritos que este californiano de treinta y cuatro años, culmine de una vez por todas su dilatada carrera que comenzó en la pantalla grande en el año 1991 con la cinta Critters 3.
Marcado por el divorcio de sus padres con apenas un año, por el entorno de drogas, prostitución, hippies y alcohol que sufrió en una zona difícil de Los Angeles, Leo, llamado así, según una leyenda urbana, porque fue ante una pintura de este célebre artista cuando comenzó a dar sus primeras pataditas en el vientre materno, tuvo la suficiente capacidad para adaptarse a ésas complicadas circunstancias y sobreponerse a los dramas y vicios que le rodeaban. Esa cualidad es digno de elogio puesto que otros chicos de su círculo de amigos, como River Phoenix, claudicaron a ésos males y sucumbieron a las drogas.

17 millones por película
Como aspecto positivo de su educación fueron las ideas pacifistas y ecologistas que le inculcaron sus padres, lo que le ha llevado a ser un ferviente luchador por las causas sociales y de la naturaleza, apoyando a diferentes asociaciones ecologistas y fines de esa índole encabezadas por el ex vicepresidente Al Gore y ahora con Obama.
Es su pro activismo una de sus principales facetas, aunque no la más importante. La otra, la que todo el mundo conoce, es la que le reporta alrededor de 17 millones de euros por cinta, en un mundo al que llegó por casualidad. Se inició en el séptimo arte haciendo pinitos en varias pruebas para guapos con la idea de hacer series televisivas. De esta manera, le llevo a aparecer en series como Salvados por la campana o Los problemas crecen. Sin embargo, su papel lanzadera fue en el año 1993 en la cinta ¿A quién ama Gilbert Grape?, que provocó su primera nominación a la estatuilla por su representación de un niño deficiente. Desde ese momento, sus sobrevuelos al
Oscar comenzaron. Tras películas como Eclipse total(1995), Diario de un rebelde o Romeo y Julieta (1996), se produjó su culminación como gran intérprete de la mano del director James Cameron con la cinta Titanic (1997),aunque no estuvo nominado lo que le llevó a no acudir a la ceremonia de los Oscar de ese año.
Menos célebres, aunque igualmente valoradas, fueron sus papeles en El Hombre de la máscara de hierro(1998), La Playa(2000), Celebrity 2000), Atrápame si puedes(2002) y Gangs of New York(2002). A pesar de su aspecto aniñado, realizó curiosas actuaciones -El Aviador(2004)- que le valieron nuevas nominaciones a los
Oscar y galardones como mejor actor en los Globo de Oro.


Icono de Scorsese
Otra vez en 2006, bajo las órdenes de dos grandes directores como Scorsese y Ridley, protagonizó la oscarizada Infiltrados y Diamantes de Sangre, que le volvieron a meter en la pomada de las estatuillas sin,finalmente,concretarse nominación alguna.
Nuevamente en 2008 con Red de Mentiras y, sobre todo, Revolutionary Road, donde once años después vuelve a compartir escenas con su amiga
Kate Winslet, para dar vida a un adultero marido de los años cincuenta, le hacen estar en los mentideros de Hollywood para lograr la ansiada escultura de oro. Muchos de sus seguidores consideraban equivocadamente que sí, ¡por fin había llegado su momento! Sin embargo, no ha sido así y no fue nominado, con lo que ese papel que le encumbre definitivamente entre los grandes de la meca cinematográfica tendrá que esperar.
Quizá en 2009, metido en la piel de un vikingo en Freedom Within the Heart; interpretando a un agente federal, con Shutter island, o ya en 2010, como un héroe de la guerra de Cuba, en la cuarta cinta con Scorsese llamada The Rise of Theodore Roosevelt, Leo, el niño luchador que se sobrepuso al lado oscuro y reconocido ecologista, deje de sobrevolar un premio que se le resiste y consiga –aunque él no lo reconozca- su ansiado Oscar.



Texto: Israel Revilla Canora

sábado, 21 de febrero de 2009

"Fernando Alonso es más meticuloso de lo que parece"
El aficionado profesional, Alvaro Ademá, elegido por Ing direct para acompañar al piloto asturiano durante el pasado Mundial relató a Comunicarsinfronteras su experiencia junto al bicampeón español.
¿Qué pensarían si les llamasen para trabajar viajando gratis por todo el mundo, para ver nada menos que once grandes premios, les pagasen un sueldo y sólo a cambio de escribir en un blog y transmitir el sentir de la afición española? Pues eso es lo que le sucedió a Alvaro Ademá, un chico estudiante de periodismo, que fue elegido el pasado año entre miles de candidatos para "trabajar" como aficionado profesional.
Alvaro visitó una decena de países, cogió casi un centenar de vuelos, recorrió cientos de kilómetros para llegar a unas carreras que absorvieron absolutamente todo su tiempo, como el mismo ha reconocido, ya que apenas tuvo huecos para hacer turismo. Para lo que si ha tenido ratos es para conocer de cerca el mundillo de la Fórmula 1 y, sobre todo, al bicampeón español, Fernando Alonso, de quien cuenta que "tiene previsto escribir un libro sobre lo sucedido en McLaren; dijo algo así como ‘lo escribiremos cuando nos vayamos porque sino no podremos volver’(risas)."Es muy tímido, sin embargo, es una persona muy normal, de trato cercano, siempre y cuando sus múltiples compromisos se lo permitan". De esa manera, cuando el asturiano está compitiendo, es como está agusto. Desde fuera, muchas personas le ven como un tipo distante, sobre todo con los medios. "Ése mundo lo lleva bien, aunque sí es verdad que no es dónde más cómodo está", afirma Ademá.
La percepción de ese circo de la Fórmula 1 es la de que viven lejos de la realidad, envuelto en un halo de glamour, con miles de millones de dólares como castigo (incluso ahora que la crisis les ha afectado), asemejado a un inmenso escaparate de marcas y de algunos personajes que también son asiduos a la prensa rosa. Para el aficionado profesional fue, sin duda, impactante en los primeros momentos. “Los primeros días viendo el mundillo de la Fórmula 1 alucinas. Te parece todo bestial. De repente, todo lo que has visto desde el otro lado de la televisión está ahí, lo puedes tocar. Luego, cuando las carreras se van sucediendo, todo se repite”.

Alonso sinónimo de motivación
Si hay una palabra que define al piloto español esa es motivación. De cara a la temporada que se avecina, como en tantas otras, Alonso está animado al doscientos por cien. Eso ha quedado demostrado ya en unas cuantas ocasiones. "Su motivación no cambió en toda la temporada. Vino de un año complicado en McLaren y lo que pedía era trabajar agusto". Además, como muchas personas, Fernando es algo supersticioso. "Creo que con los guantes y las botas. A veces dice que si en una carrera saluda a un mecánico antes de empezar y luego no ha ido bien, en la próxima si le vuelve a ver, mejor cambiarse de lado", comenta Alvaro. Fuera de superficialidades, lo que es evidente es que el piloto de ING Renault es extremadamente meticuloso; "más de lo que parece", afirma el aficionado profesional. "Las reuniones con los ingenieros son muy largas; te dicen ‘está reunido con ellos, saldrá en un rato’, y están cuatro horas. Comparado con otros pilotos del Mundial, es de los que más. Ese trabajo lo valoran mucho los mecánicos e ingenieros. Tiene una especial sensibilidad para describir cómo está el coche, qué le falta, qué le sobra…”. Por eso tanto le copian otro pilotos, y sino que se lo digan a Hamilton.
Independientemente de la maravillosa experiencia que ha tenido Alvaro y que va a tener porque, al parecer, va a continuar con su labor, lo más importante para este joven chico son los contactos que ya está haciendo en este teatrillo de los monoplazas y que, posiblemente, le lleven a él en el futuro a formar parte de este sorprendente circo al que llegó por una oferta de trabajo para ser aficionado profesional.


Texto y foto: Israel Revilla Canora




domingo, 8 de febrero de 2009

Voluntariado para combatir a la crisis
La Comunidad de Madrid organiza durante todo el año cursos en la sede central (c/Espartinas 10) y en los municipios de la Red de Información de esta actividad, para las personas que quieran iniciar su labor o mejorar sus conocimientos.
Mucho se habla todos los días de lo mal que va todo; la economía, las empresas, el aumento del paro, las familias que no llegan a fin de mes etc. Ante esta situación de crisis que ya nadie niega, los políticos lanzan mensajes alentando a la gente y prometiéndoles que "no les van a dejar abandonados a su suerte". Eso está bien, pero a la hora de la verdad no sale trabajo, no llegan los créditos, que sí han recibido algunas entidades financieras en todo el mundo, mientras se anuncia ya que cerca de un millón de familias no tienen ningún tipo de ingresos. El resultado de este caos es que muchas más personas necesitan ayuda de todo tipo. Así las cosas, esas promesas que vuelan desde los mítines en diversos puntos de España, son sólo humo, por lo que es necesaria una reflexión de cada uno y piense en lo que, en base a sus posibilidades,se puede hacer para combatir a la crisis que en diferentes ámbitos nos rodea.
La Comunidad de Madrid trata de fomentar la ayuda a los demás y de proporcionar las herramientas para la libre participación ciudadana a través del desarrollo de la Ley 6/1999, de 15 de enero, del Voluntariado. Uno de los instrumentos para poner en marcha su fines fue el Plan
Regional 2006-2010 que recoje los ámbitos de actuación, otro es la Escuela, en donde a lo largo de todo el año se imparten cursos de iniciación y específicos para poder desarrollar esta labor altruista, entre los que destacan el estrés en emergencias y catástrofes.
No sólo en Madrid capital se fomenta la formación. Municipios como Las Rozas, Majadahonda, Getafe, Alcalá de Henares, Móstoles o Arganda, entre otros, disponen de puntos de información de educación en el aprendizaje en labores solidarias. Lógicamente, depende de persona y de sus cualidades pero en cada uno de estos lugares pueden orientar a los interesados acerca de dónde poder echar una mano. Actividades existen muchas,porque las necesidades son múltiples; desde ayudas temporales,como el acompañamiento a personas mayores, la promoción de derechos humanos en centros educativos, o las vacaciones solidarias en Perú para este próximo verano, hasta actividades con dedicación estable,como la compañía a niños enfermos en el hospital La Paz, el apoyo a personas sin hogar y a inmigrantes en pisos de acogida, el almacenaje y la distribución de alimentos, u ofrecer un desayuno solidario a los sin techo, entre otras tantas.
El voluntariado es,sin duda,una labor muy personal, pero merece la pena tener en cuenta esta opción para poner un granito de arena y combatir esta crisis que muchas personas padecen de manera perenne en sus vidas.

Para más información: Dirección General de Voluntariado y Promoción Social Consejería de Familia y Asuntos Sociales. Comunidad de MadridC/ Espartinas nº 10. 28001 - Madridtelef: 900 444 555 - dgvoluntariado@madrid.org



Texto: Israel Revilla